El Sueño de Walt Disney, con un gran espíritu de la nostalgia

REYES

Por: Omar Reyes

Por cuestiones de trabajo y gusto personal, o mejor dicho pasión, constantemente estoy viendo películas y hoy quiero hablarles de una bastante especial.

Debo aceptarlo, pero es de esas historias que arrancan uno que otro suspiro.

Saving Mr. Banks, por su título en inglés,  es un entretenido relato que recupera el nacimiento de uno de los grandes proyectos que, hasta cierto punto, se convirtió en obsesión para Walt Disney, el conseguir que Mary Poppins pudiera volar fuera de las páginas.

Con actitud aguerrida, un tanto ofendida, renuente y con firmes razones para no entregarle parte de su vida a un desconocido, la autora australiana Pamela Lyndon Travers, creadora de esta famosa niñera, decidió un día conocer en persona a quien tuvo la osadía de llevar a la pantalla grande su trabajo.

Es entonces cuando entre flashbacks podemos conocer más a fondo la relación tan estrecha que existió en el desarrollo de unos de los libros más emblemáticos del siglo pasado.

Una linda y risueña niña juega en el jardín de su casa, platica con su padre, Travers Goff, un banquero venido a menos, un detalle fundamental, pero no importante para la pequeña, él es su héroe y nadie puede cambiar eso.

Aquí mención aparte para la novel actriz Annie Rose Buckley que entrega, a su corta edad, una de las actuaciones más convincentes al dar vida a Ginty, ¡Qué nivel!

Las regresiones al pasado son piezas fuertes y decisivas para entender el trasfondo de los motivos tan íntimos que con recelo guarda P.L. Travers, pero que constituyen a la vez un punto en contra para la narrativa de El Sueño de Walt Disney, ya que por momentos hacen que el espectador esté más al pendiente de la Australia de principios del siglo 20 y pierda levemente el interés en la adaptación que se lleva cabo con el libro.

En términos actorales, a veces es difícil entregar una personalidad distinta y a la vez similar, a aquéllos que con el paso del tiempo se convirtieron en autores de la historia de la humanidad.

Este detalle fue bien manejado por Hanks y Thompson (nominada a Mejor Actriz en la pasada entrega de los Globos de Oro), quienes te hacen olvidar por completo sus carreras, logros y trayectoria  para meterte con toda naturalidad a la trama. Te atrapan, te convencen pero lo más importante es que te conmueven.

 Si algo deben presentar este tipo de películas biográficas con tintes de comedia y drama es contar con personajes emblemáticos. Aquí es un problema resuelto.

Otro acierto de la cinta es la ambientación creada para tal efecto. Detalles cuidados al máximo casi con lupa que invocan al espíritu de la nostalgia.

Cuando  vayas  a ver este filme, hazlo depositando  tu confianza en el trabajo que han hecho Tom Hanks y Emma Thompson, ¿o dudarías de ellos?  Como recomendación, quédate a ver los créditos finales, tendrás una grata sorpresa.

Desempolvando la historia…

 

Me queda claro que hoy en día, para mucha gente y varias  generaciones, el cine empieza desde El Señor de los Anillos, o peor aún, con Titanic y Leonardo Di Caprio, con una de las escenas más burdas, tontas y cursis jamás hechas (Soy el rey del mundo, ¿ptm o wtf?).

Ayudaría bastante echar un vistazo a la película que se consumó en las figuras de Julie Taymor y Dick Van Dyke, dirigidos por Robert Stevenson, con fecha de estreno en 1964  y que es considerada como un clásico.

De acuerdo a fuentes especializadas en la materia, se gastaron seis millones de dólares en el rodaje de Mary Poppins, que sucedió entre mayo y septiembre de 1963, una fortuna para entonces, pero la recaudación fue inmensa, cuadruplicaron la cifra.

Se dice que en realidad Helen Lyndon Goff, nombre real de la autora, no quedó satisfecha con la versión final en la pantalla grande, considerándola vulgar.

Cuatro décadas después, el Midas del teatro, Cameron Mackintosh, le propuso a P.L. Travers la adaptación para Broadway. Una vez más, la escritora se mostró renuente, pero tras la insistencia del productor y después de varias reuniones, aceptó, con múltiples condiciones, que Mary Poppins llegara a las tablas. El resto es historia.

Helen Lyndon Goff murió el 23 de abril de 1996 en Londres, Inglaterra.

¡Nos leemos pronto!

@_omarreyes_

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s