Un tipo llamado Noé y de apellido Aronofsky

REYES

Por: Omar Reyes

En verdad deseo que le vaya bien a la reciente película de uno de los directores más jóvenes que tiene el cine gringo y considerado por millones de jóvenes en el mundo como máster: Darren Aronofsky.

El pasado domingo 9 de marzo Paramount Pictures extendió la invitación a un mar de gente para ir a ver la súper producción Noé.  Debo decir que ir al cine, ese día, a esa hora, fue como sentirme crudo y más por el infame calor que hacía dentro de ese centro comercial.

Les platico que en las funciones de prensa, jamás o en muy raras ocasiones, el director o alguien del reparto hace acto de presencia. Simplemente estás rodeado de colegas y algunos otros que van por las palomitas y los refrescos.

Dos buenas noticias llegaron una vez en la sala: La primera, Darren Aronofsky fungió como el host de la noche. Con una actitud sencilla y  súper alivianado, el cineasta tomó el micrófono y comentó las decisiones de empezar la gira mundial de Noé en nuestro país. La segunda, nadie más en el planeta había visto completa la cinta ni en una mega pantalla.

Los desastres siempre han sido objeto del deseo de Hollywood y para ello tiene a sus mejores soldados que pueden destruir al mundo en segundos (Roland Emmerich), pero en esta ocasión no se trataba de una peli que sólo mostrará a la naturaleza fuera de control.

Ahora seríamos testigos de cómo el relato bíblico de cuatro capítulos del Génesis sería reproducido por la llamada Meca del Cine bajo la batuta del creador de Réquiem Por Un Sueño.

Una breve explicación de cómo se creó el universo nos sitúa en los inicios del hombre en la tierra. Sus pobladores, su descendencia y el siempre peligroso libre albedrío fueron narrados en los primeros minutos de la cinta.

Mi expectativa hacia este trabajo de dos horas 20 minutos era alta y creo que la de muchos también. Las razones eran muchas, además de Aronofsky, las ansias nos comían por ver a Russell Crowe como Noé, a Jennifer Connelly como Naameh, a la siempre bella, Emma Watson como Ila, y por supuesto, Anthony Hopkins como Matusalem.

Pero, ¡oh, oh!  ¿Qué ocurrió?, ¿qué pasó?

Algo sucedió que el interés fue decayendo lentamente. Algo no estaba pesando de forma efectiva en la historia que a ratos se volvía pesada y si no aburrida, sí caías en el clásico: “Ya que pase algo, por favor”.

El proyecto de 130 millones de dólares es un derroche fantástico de efectos especiales, una sabrosura visual.

El filme, tal y como se cuenta en el Génesis, está cargado mensajes y reflexiones de lo que el hombre ha dejado en el camino, pero también de lo que ha destruido a su paso. También es una entrega de simbolismos, de signos, de creencias.

Por otro lado, Noé entiende que el ser humano puede ser tan bueno o malo dependiendo de la situación en la que se encuentre.  Todos llevamos algo de Caín en nuestra sangre, todo pecamos conscientemente o no, pero es Naameh, su mujer, quien le hace ver que no todo es malo, que su familia es el mejor ejemplo de la bondad y del sacrificio.

Aquí es cuando las actuaciones de Jennifer Connelly y Emma Watson levantan la trama, son dignas, salvables, entrañables y en ellas recae parte del drama.

Por su parte, Cam (Logan Lerman, creo que es la mejor actuación en su carrera) ejemplifica perfecto todas aquellas imperfecciones y deseos banales que el ser humano persigue en la vida. Shem, mientras tanto (un desconocido Douglas Booth), representa el deseo carnal llamado amor que algún día tendrá sus frutos.

Así, los sueños premonitorios de Noé, como bien sabemos, se hacen realidad, toma con valentía la tarea que le fue encomendada. Su exitosa arca sale a flote. Tras el gran diluvio divaga en sus pensamientos, experimenta la soledad más cruel, producto de un sentimiento de culpa.

Definitivamente en nuestro país le va a ir bien, porque al mexicano le gustan los dramas, pero creo también que queda a deber.

Rescato el entusiasmo que Darren Aronofsky mostró en su visita a México, con la gentileza, amabilidad y belleza de Jennifer Connelly.

Espero que el Arca de Darren no naufrague a nivel mundial.

Nos leemos en @_omarreyes_

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s