“Donde van a morir los pájaros”…

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Por: Juan Manuel González Hernández.

Cuando Cuauhtli Jiménez me invitó a ver la puesta en escena Donde van a morir los pájaros, me limité a aceptar y no hacer preguntas sobre la temática de la obra, aunque el título diera pie a ello.

 

Ya en el foro del Teatro La Capilla, se despejaron estas dudas.

 

A la obra podríamos calificarla como una versión moderna de la historia de Caín y Abel, pero en este montaje, el desenlace de los personajes es muy diferente a la manera en que se aborda en la Biblia.

 

Ahí, Adán y Eva, desterrados del paraíso por comer el fruto prohibido, tienen dos hijos de nombre Caín y Abel. El primero se dedica a la agricultura y el segundo al pastoreo.

 

Ambos hacen ofrendas a Dios, quien prefirió el sacrificio de las ovejas que presentó Abel. Caín es presa de los celos y mata a su hermano; se niega a dar cuentas a Dios y es castigado a vagar por la Tierra.

 

Así, en un ambiente apocalíptico, de desolación, de lucha del hombre contra el hombre, la historia se desarrolla en la casa de los hermanos donde “Abel” ha permanecido escondido, pasando frío, hambre, y donde “Caín”, quien salió a luchar para tratar de salir de esa miseria, vuelve para reencontrarse con su origen, su casa, el nido del que una vez voló.

 

Fusionando la creencia prehispánica de que las personas mueren hasta que los vivos las olvidan, en Donde van a morir los pájaros (creación colectiva de Aporia Teatro), “Caín” toma venganza: sin un motivo de vida y cansado de los abusos de que es víctima por parte de “Abel”, se suicida y así “mata” a su hermano pues ya no tendrá quien lo recuerde.

 

Con la dirección de Javiera Núñez se crea una historia provocadora y emotiva; pero definitivamente es una puesta en escena que requiere mucha atención por parte del público ante la cantidad de metáforas en diálogos y en la parte visual.

 

Apenas va a arrancando la temporada y se nota el compromiso de los actores Martín Villarreal (“Abel”) y Cuauhtli Jiménez (“Caín”) por descubrir y plasmar la inocencia de infancia y carencias del presente que viven sus personajes.

 

La anécdota donde permea el factor “muerte” está aderezada con momentos de humor negro y otras con efectos que impactan al espectador.

 

“Donde van a morir los pájaros” se presenta los viernes en el Teatro La Capilla, situado en Madrid 13, Colonia Del Carmen, en Coyoacán, DF.

 

Espero sus comentarios aquí o en Twitter @JuanManuelGH. Y ya lo saben, nos encontramos la próxima semana con más de lo que se ve en teatro… “Desde la butaca”.

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