Los Ingrávidos

ricardo-escobar-370x270_2(1)

Desde la butaca…

Por: Juan Manuel González Hernández

Esta vez hice un experimento que me dejó realmente satisfecho: acudí a ver dos veces la misma obra, pero con diferentes protagonistas y en verdad resultan experiencias totalmente únicas.

Me refiero a la obra teatral Los ingrávidos, que regresa al Foro Shakespeare para presentar su tercera temporada, con las actuaciones de Haydeé Boetto, Cassandra Ciangherotti, Jorge Zárate y Joaquín Cosío, éstos últimos alternando funciones.

Según el diccionario, ingrávido se refiere a un cuerpo sin tanto peso, ligero. Y así es la vida del personaje sobre quien gira la historia: el poeta Gilberto Owen, quien, sintiendo de cerca su muerte, se pesa constantemente para demostrarse cuán liviano se va volviendo con el paso de los días.

Esta condición permea al resto de los personajes, aunque de manera metafórica, pues aparentemente llevan una vida que parece simple, común; pero por dentro cargan un sinnúmero de emociones, sueños, proyectos e imaginaciones que los hace enfrentar la vida con sus agradables y desagradables momentos.

Los ingrávidos es una adaptación teatral que hace Fernando Bonilla (en dramaturgia y dirección) de la novela del mismo nombre, escrita por Valeria Luiselli, y mantiene viva esa riqueza poética del escritor sinaloense, no sólo en el texto sino en el planteamiento escénico, con elementos estéticos donde juegan perfectamente la iluminación y la escenografía.

Los desdoblamientos que hacen los actores para dar vida a más de un personaje o la interpretación del mismo, pero en diferentes circunstancias espacio-temporales hacen que el público se adentre en ese juego de pasado/presente y, lejos de confundir, provocan el interés y nos hacen parte de su convención.

Aquí me detengo para explicar por qué acudí dos veces a ver la obra y es que a pesar de dar vida a los mismos personajes, Jorge Zárate y Joaquín Cosío los presentan desde diferentes aristas: Zárate explora la parte más oscura, mientras que Cosío les da un toque de luz, pero ambas interpretaciones embonan perfecto con la historia.

Y qué decir de Haydeé Boetto y Cassandra Ciangherotti, quienes llevan al espectador por un viaje imaginativo, abriendo y cerrando ciclos con cada uno de sus personajes y sus diálogos, bien delineados, sin contaminar uno con el otro, y con un manejo del escenario compuesto por tres plataformas y una rampa, donde suben y bajan al ritmo de sus anécdotas y emociones.

El detalle de las proyecciones que aparecen en escena, que aunque ligeras, enriquecen la trama al compartir la inocencia y orden de algunos personajes, o en ocasiones sirven como un apoyo para contextualizar los lugares donde se desarrolla la trama.

Vale la pena adentrarse al mundo de Los ingrávidos, que se presenta los jueves, a las 20:30 horas, en el Foro Shakespeare.

Espero sus comentarios aquí o en twitter @JuanManuelGH y ya lo saben, nos encontramos la próxima semana con más de lo que se ve en teatro… “Desde la butaca”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s